Como es de público conocimiento, el sábado 21 de julio se llevó a cabo finalmente la asamblea general ordinaria de la Corporación, la que estaba postergada desde mayo de este año por una curiosa interpretación del estatuto por parte del directorio. Cerca de las 10:30 de la mañana se dio inicio a la sesión, donde el presidente Cristián Varela, dio la cuenta de lo que ha sido su gestión en el último período. Nada nuevo bajo el sol, ningún beneficio para los socios, salvo las excepciones de la cena de aniversario de la Copa Libertadores en junio 2011 y la tallarinata realizada en la casa alba en octubre de 2011. Una vez terminada la cuenta de su gestión, a la cual calificó de “exitosa”, se pasó al primer punto de la tabla: la aprobación de la memoria y del balance. Curiosamente, se hicieron votar por separado, primero la memoria y luego el balance 2011. La socia Vanesa Retamal, presidenta de la Comisión Revisora de Cuentas de la Corporación, objetó dicha forma por considerar que la memoria y balance constituían un todo, debido a que en ella estaban contenidos los números del balance. Ante la insistencia de la mesa, se votó por separado de igual forma: de los 115 socios presentes, 16 aprobaron la memoria y 99 la rechazaron.
El tesorero dio cuenta a grandes rasgos de los números de la corporación, entregando un saldo de un poco más de $ 3.000.000. La presidenta de la comisión revisora de cuentas hizo su presentación, recomendando a la asamblea que rechazara el balance presentado por la mesa por considerar que no existió toda la colaboración para efectuar la auditoría, como por ejemplo, la revisión del padrón de socios, por no existir claridad en los depósitos de cuotas sociales y por cuentas declaradas incobrables. Con el mismo universo de socios presentes, 12 aprobaron el balance y 103 lo rechazaron, es decir, el 90% de los socios presentes no aprobaron el balance. La mesa debiera considerar las objeciones presentadas por la comisión revisora de cuentas, poner a la vista de esta los documentos que no fueron proporcionados y cerrar este bochornoso capítulo, uno más de la gestión de este directorio.
Posteriormente, se presentó la propuesta de cuota social para el siguiente período, las que quedó fijada en 3.000 para los socios de la región metropolitana y de 2.000 para los socios de regiones previa acreditación de domicilio, asícomo quienes viven fuera de Chile deberían pagar una Anualidad de 50 Dólares. Además, se fijó una cuota de incorporación de 4.600. Se le planteó a la mesa que los socios beneficiarios no tuvieran que pagar el segundo año completo al igual que cuando se adscriben como socios por primera vez.
Pasando a la parte final de la asamblea, y ante el asombro de los presentes, Alex Friedemann, miembro del directorio, realizó un mea culpa por la paupérrima gestión realizada, donde la manifestó a Varela que renunciara ya que su conducción había sido de cara a la concesionaria y de espaldas a los socios. Nunca más le fue dada la palabra. Luego, el presidente de la Corporación reconoció la presentación de la solicitud entregada para realizar una asamblea extraordinaria para modificar estatutos, por lo que sugirieron una comisión de 11 personas que en 120 días debe evacuar un informe para someterlo a la votación de los socios. En su propuesta, la comisión debía estar compuesta por 3 miembros del directorio, dos ex presidentes del club, dos socios honorarios y 4 socios activos. Se inscribieron para participar en esta comisión varias personas, pero ante la sorpresa de la mayoría, no se realizó votación alguna y los integrantes de dicha comisión serán designados por la mesa. Un gol en contra para los socios en el desarrollo de la asamblea, pero quedó abierta la posibilidad de que se presentaran propuestas de estatutos por parte de quienes no integren la famosa comisión.
Finalmente, se procedió a tratar el tema de la amnistía, ante lo cual Varela explicó que con anterioridad se habían realizado ya cinco elevaciones, en las cuales muy poca gente había hecho uso de la opción de salir de la morosidad, y leyó un texto al respecto. Después, invitó al socio Rodrigo García a realizar una presentación, proyector mediante, respecto de una propuesta que él le había hecho llegar al directorio de la Corporación. Esta propuesta, contenía un castigo en porcentaje total del valor de la cuota anual según año adeudado, la que a simple vista era bastante compleja de asumir para un socio en morosidad, ya que los montos a pagar son bastante elevados. Una vez terminada la presentación, se abrió la palabra a la asamblea, ante lo que Colo Colo de Todos presentó una propuesta consistente en el pago de 10.000 a quien debiera menos de 5 años, 15.000 a quien debiera entre 5 y 10 años, y de 20.000 para quien debiera más de 10 años con posibilidad de cancelar en dos cuotas. También presentó una propuesta el socio Sergio Maldonado, orientada en una dirección similar, pero con el agregado de que quien dejara de pagar las cuotas fuera borrado de los registros del club. Se mantuvo el debate, donde varios de los socios presentes abogaron por una amnistía que fuera accesible, que el club debía ampliar su padrón para realizar contrapeso a la concesionaria, que fuera de la mano con el origen humilde de la mayoría de los colocolinos, que muchas veces no tienen el dinero para pagar la cuota social y las dos entradas de local mensuales.
Y aquí viene lo insólito, en plena discusión y mientras los socios intercambiaban opiniones al respecto, el presidente del directorio abruptamente termina la asamblea y no permite realizar una votación entre las 3 propuestas presentadas. Una vez más, la asamblea general anual terminaba desconociendo el importante rol de la gente, y cuando los socios se acercaron a la mesa a encarar a Varela, al huir dejó caer al piso un papel (la famosa hoja 15), en el cual tenían determinado como estrategia apoyar la proposición del socio García. Ahí comenzaron los diálogos de sordos entre socios y la mesa, además de varios que se acercaron a encarar al impulsor de la propuesta que la mesa apoyaba. Nuevamente la asamblea terminaba con escándalo, con los socios impotentes y con las excusas ya reiteradas de los pocos miembros del directorio que se quedaron a dialogar con la gente.
Desde ya hacemos el llamado a todos quienes quieran colaborar en preparar una propuesta de estatutos del club que se abran a la participación, que permita fiscalizar la actuación del directorio y que no permita interpretaciones antojadizas al reyecillo de turno. Por nuestros canales de comunicación estaremos prontamente convocando a reuniones ampliadas para analizar este y otros temas de interés para todos los colocolinos.
Galería Fotográfica por Marco Saball.